La vida es un constante cambio. No vivimos todos los días de la misma manera aunque, generalmente, tenemos una rutina: levantarnos a tal hora, ir a trabajar, cocinar... , pero siempre tendremos que enfrentar algún improvisto que se nos cola durante el día.
Sin embargo, siempre puede surgir algún evento que nos cambia por completo, no solo en nuestro ritmo de vida sino también en nuestra perspectiva de ver las cosas. El punto es que a veces nos cuesta cambiar, nos producen rechazos y nos cuesta adaptarnos. Desde mudarse a otra ciudad hasta cambiar de trabajo implica un cambio en nuestras vidas que no siempre es bienvenido. Es más, no siempre se puede volver atrás; no queda otra que seguir adelante y aceptar el cambio a toda costa. Sin embargo, muchas veces se puede dar un paso atrás: Por ejemplo: casarse es un cambio en la vida de toda persona no solo desde el punto de vista de los papeles sino también del estilo de vida: compartir la cama, tolerar lo mejor posible el mal humor del otro por la mañana, etc.. Si por alguna razón una pareja se divorcia, se podría decir que vuelven a la "soltería", pero para eso pudo haber discusiones, pelea y/o acuerdos. Y aunque se volvió a la vida de antes, seguro que va a implicar un cambio, al menos, en la perspectiva de las personas (más de una vez escuché a un divorciado asegurar que nunca más se volvería a casar). En fin, esta situación, desde mi punto de vista, puede ser mas llevadera que otras que nos marcan la vida por completo, que nos esfuerzan a "acomodarnos", por decirlo de alguna manera. La muerte de un ser querido nos modifica desde nuestro interior la forma que vemos la realidad. Nos cambia para toda la vida y lo peor de todo no se puede retroceder el tiempo. Solo nosotros debemos saber como sobrellevar la situación lo mejor posible.
Sin embargo, hay que agregar que no siempre los cambios son rechazados. Es más, aveces es buscado y, aunque sea inesperado, es bienvenido con los brazos abiertos. Un nuevo ser en la familia nos hace ser más responsables y dar cuenta de que jamás habíamos sentido tanto amor por una persona.
Sin embargo, siempre puede surgir algún evento que nos cambia por completo, no solo en nuestro ritmo de vida sino también en nuestra perspectiva de ver las cosas. El punto es que a veces nos cuesta cambiar, nos producen rechazos y nos cuesta adaptarnos. Desde mudarse a otra ciudad hasta cambiar de trabajo implica un cambio en nuestras vidas que no siempre es bienvenido. Es más, no siempre se puede volver atrás; no queda otra que seguir adelante y aceptar el cambio a toda costa. Sin embargo, muchas veces se puede dar un paso atrás: Por ejemplo: casarse es un cambio en la vida de toda persona no solo desde el punto de vista de los papeles sino también del estilo de vida: compartir la cama, tolerar lo mejor posible el mal humor del otro por la mañana, etc.. Si por alguna razón una pareja se divorcia, se podría decir que vuelven a la "soltería", pero para eso pudo haber discusiones, pelea y/o acuerdos. Y aunque se volvió a la vida de antes, seguro que va a implicar un cambio, al menos, en la perspectiva de las personas (más de una vez escuché a un divorciado asegurar que nunca más se volvería a casar). En fin, esta situación, desde mi punto de vista, puede ser mas llevadera que otras que nos marcan la vida por completo, que nos esfuerzan a "acomodarnos", por decirlo de alguna manera. La muerte de un ser querido nos modifica desde nuestro interior la forma que vemos la realidad. Nos cambia para toda la vida y lo peor de todo no se puede retroceder el tiempo. Solo nosotros debemos saber como sobrellevar la situación lo mejor posible.
Sin embargo, hay que agregar que no siempre los cambios son rechazados. Es más, aveces es buscado y, aunque sea inesperado, es bienvenido con los brazos abiertos. Un nuevo ser en la familia nos hace ser más responsables y dar cuenta de que jamás habíamos sentido tanto amor por una persona.
Como dije al principio, la vida es un cambio constante con sus cosas buenas y malas. Por supuesto, los cambios buenos son apenas percibidos, en la mayoría de los casos, y son fáciles de adaptarse. En el caso de los cambios dificiles de enfrentar son màs perturbadores, nos implica un proceso mental profundo para adaptarnos. Es más, al principio mostramos resistencia al cambio hasta que no nos queda mas que aceptarlo. Pero, vuelvo repetir, sòlo nosotros debemos aprender, buscar la forma para sobrellevar la situación lo mejor posible.

